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Viernes 13 de Diciembre de 2019
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Economia
Sin cambios en secreto bancario en Uruguay: caranchos pueden seguir fugando fondos al exterior
Si bien el Congreso uruguayo está por aprobar un proyecto de ley que flexibiliza el secreto bancario, no habrá grandes cambios con respecto a la Argentina por el momento. El tema radica en si Uruguay accederá luego a firmar un convenio para evitar doble tributación con la Argentina y así generar un canal de comunicación directa entre la AFIP y su par oriental la DGI. De esta forma, las autoridades locales podrían pedir que se levante el secreto en ciertos casos puntuales, nunca en general. De manera que por el momento los caranchos pueden seguir fugando fondos de la corrupción al exterior.

Noticia
No obstante, hasta el momento, el Gobierno de José Mujica señaló que el convenio no está en la agenda. Es más, Uruguay saldría de la «lista gris» de la OCDE sin la necesidad de compartir información con la Argentina.

Luego de estar por 72 horas en 2009 dentro de la «lista negra» de la OCDE por no «comprometerse a respetar los estándares internacionales», Uruguay fue posteriormente pasado a una lista intermedia: «la gris». Para dejar atrás esta imagen de poca transparencia, la entidad le exige al país que flexibilice el secreto bancario y que contraiga al menos 12 convenios de cooperación con diferentes países para evitar la doble tributación. Uruguay ya conformó esta lista con Suiza, España, Portugal, México, Francia, Alemania, Bélgica, Lichenstein, Malta, Corea del Sur, Finlandia e India. La mayoría ya están firmados, mientras que otros se encuentran en la recta final esperando traducción o validación consular.

En este sentido, Pablo Moya, director del departamento de «Análisis de coyuntura económica y proyecciones» de la consultora uruguaya Oikos, reveló la estrategia oriental. «Yo no creo que se firme un acuerdo de cooperación con la Argentina, al menos no en las condiciones que este país pretende. Uruguay firmó tratados con países que no figuran. No se cuánto podemos llegar a comercializar con Malta», ironizó. No obstante -agregó- «esto es parte de la viveza criolla».

Calma

Más allá de la ley que se discute, la plaza oriental reaccionó con calma y los bancos no recibieron demasiadas consultas sobre la implicancia de la iniciativa. De acuerdo con los datos del Banco Central uruguayo, hoy existen u$s 18.606 mil millones en depósitos, por encima de los niveles previos a la crisis de 2002. De ese total, u$s 3.064 millones corresponden a «no residentes», conformados en su mayoría por argentinos. Con la puesta en marcha de esta ley se faculta a la DGI a solicitar ante el juez el levantamiento del secreto bancario, algo que también pueden solicitar aquellas naciones con las que Uruguay tenga acuerdo previo firmado. «El magistrado sólo hará lugar a la solicitud cuando la administración tributaria (DGI) haya acreditado la existencia de indicios objetivos que hagan presumir razonablemente la existencia de evasión por parte del sujeto pasivo y siempre que la información solicitada resulte necesaria para la correcta determinación de deudas tributarias o la tipificación de infracciones», indica el proyecto. El secreto adquirió este requisito al pasar por el Senado, ya que fue una de las exigencias del sector opositor mayoritario -el Partido Blanco- para brindar su apoyo.

Al respecto, Alberto Varela -analista tributario del Estudio Ferrere (Uruguay)- aseguró que una vez aprobada esta ley «la plaza pierde parte de uno de sus mayores atractivos, pero ni pensar que acá se vaya a armar una suerte de banco de datos».

Sin embargo, aseguró que la Argentina cuenta con dos herramientas para presionar al Uruguay y conseguir el convenio: «Una es a través de la OCDE, porque aunque ninguno de los dos formen parte existen resortes y mecanismos, y la otra aprovechando la situación de vecino grande. Siempre es posible ejercer presión en temas como el gasoducto de Bolivia, el dragado del Río de la Plata, los turistas, cerrar los puentes», agregó.

Más optimista sobre un posible acuerdo bilateral fue Daniela Lejpreger -coordinadora de programas de Finanzas de la universidad ORT Uruguay. «Que no esté en agenda en el corto plazo no quiere decir que en el futuro no se llegue a un acuerdo. Si la idea es mejorar la imagen frente a la OCDE y alcanzar inversores que hoy no llegan al país, es muy difícil negarte a un convenio, sobre todo si es uno con el que tenés un gran flujo de actividad como la Argentina».

Si embargo, la firma del convenio en sí no es lo único trascendente, sino también los protocolos del mismo. Cada uno de los 12 tratados que Uruguay firmó -o se apresta a firmar- son diferentes. Es posible que sin la amenaza de OCDE, el Gobierno de Mujica proponga un acuerdo con la Argentina bastante superficial y con el ojo más puesto en el marketing que en el alcance tributario.

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