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Martes 22 de Agosto de 2017
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Politica
Barras y un policía exonerado, detrás del otro "Rey de La Salada"
Junto a Quique Antequera, administrador de Urkupiña, detuvieron a tres miembros de La Doce y un ex agente de la Bonaerense que estuvo preso por el encubrimiento del atentado a la AMIA.

Noticia
El martes, como cada 15 de agosto, los devotos de la virgen de Urkupiña tendrán su celebración principal en la ciudad boliviana de Quillacollo, a unos 360 kilómetros de La Paz. Lejos de allí, Enrique “Quique” Antequera vivirá la fecha de una manera especial: está preso desde el jueves, acusado liderar una asociación ilícita que explotaba puestos ilegales en La Salada.   El expediente que derivó en la detención de Antequera, administrador de la feria Urkupiña, también tiene como protagonistas a miembros de la barrabrava de Boca Juniors y policías exonerados. Para los investigadores, ambos grupos funcionaban como brazos armados de una organización mafiosa que cobraba hasta $ 800 diarios por alquilar miles de puestos callejeros, desalojaban a quienes no pagaban y torturaban a “pungas” y “mecheras” que robaban en la zona.   Aunque es una acusación muy similar a la que pesa sobre Jorge Castillo, administrador de Punta Mogote y conocido como “El Rey de La Salada”, detenido en junio en una lujosa mansión, la investigación contra Antequera -el otro “rey” de la feria- avanza por carriles separados. El expediente se abrió en 2014, luego de que vecinos de Ingeniero Budge denunciaran ataques de los barras que ocupaban con sus puestos las veredas y parte del Camino de la Ribera.   La causa se volvió a activar hace dos meses, poco antes de las detenciones de Jorge Castillo, y de su hermano Hugo y su sobrino Adrián, acusados de liderar otra asociación ilícita. El juez Gabriel Vitale ordenó intervenciones telefónicas tras un pedido del fiscal Sebastián Scalera, que encabezó la investigación con la supervisión del fiscal general de Lomas de Zamora, Enrique Ferrari. Esas escuchas, más nuevas declaraciones de víctimas y testigos, habrían confirmado el vínculo entre el líder de Urkupiña y Marcelo Fabián Aravena, referente de La Doce.   El mapa elaborado por los investigadores tiene a Antequera en la cabeza de la organización. Lo detuvieron el jueves, durante una misa en la iglesia que tiene el predio de Urkupiña, donde también funciona un salón de fiestas, estacionamiento y un galpón techado para más de 2.000 puestos. Junto a él cayeron Roberto Ríos y Ramiro Edwin Saravia Rodríguez, sus dos colaboradores de confianza.   Otros siete acusados fueron atrapados en 20 operativos realizados por Gendarmería, la Bonaerense y Policía de la Ciudad. En esa lista figura Aravena, un peso pesado de la popular de Boca que estuvo preso 12 años por los asesinatos de dos hinchas de River, cometidos en 1994. Conocido como “El Manco”, tuvo un sangriento enfrentamiento con Rafael Di Zeo y Mauro Martín, actuales jefes de La Doce. Aunque esa relación habría mejorado mucho en los últimos tiempos.   Con Aravena también cayeron Santiago Vélez Robles y Ruperto “Toro” Barraza, hombres fuertes de La Doce. Según los investigadores, ellos y otros barras eran los encargados de garantizar el orden fuera del predio de Urkupiña y administrar el cobro de los puestos en las calles de los alrededores. En esa tarea no estaban solos: contaban con el apoyo de la empresa de seguridad privada “Vae Soli S.A”, integrada por al menos dos ex policías: Diego Barreda, un agente exonerado de la Bonaerense que estuvo detenido por el encubrimiento del atentando a la mutual judía AMIA, y Luis Dávalos, con pasado en la Federal.   Según los investigadores, la tarea de los vigiladores privados también se concentraba en el interior de Urkupiña, donde “detenían” a las personas acusadas por robos. “Te ataban con precintos y te llevaban a la oficina denominada AA, por ‘Atención al Cliente’. Ahí te sacaban las zapatillas, te sacaban todas las cosas de valor y te encerraban durante horas para golpearte y amenazarte”, relató uno de los denunciantes. Otra víctima contó: “Una persona de seguridad me acusó de haber robado. Me llevaron a un cuarto y me hicieron desvestir para ver si tenía elementos robados. Cuando se dieron cuenta de que se habían equivocado, ni me pidieron disculpas”. Los sospechosos quedaban luego registrados en una carpeta, con nombre y foto, para prohibir su ingreso.   Con los principales acusados detenidos -sólo sigue prófugo Leonardo “Cuco” Gaitán, señalado como líder de una cuarta banda- ahora los investigadores deberán avanzar en el rol que tuvo cada uno en la feroz guerra por el manejo de los puestos callejeros, las combis truchas y los “trapitos”. La muerte de José “Lunchini” Zárate, vinculado a La Doce, inició una saga sangrienta que incluyó cinco muertos, entre noviembre de 2014 y diciembre de 2015.   Clarin

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