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Domingo 22 de Julio de 2018
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Politica
Trabajo esclavo: entre campos de granos y trata de personas
Ya encontraron a 1.000 Trabajadores rurales en condiciones infrahumanas. En los últimos días se han podido constatar varias situaciones de trabajo esclavo, ya fuese desde la explotación sexual, hasta la esclavitud en campos de granos. Todo esto en la Provincia de Buenos Aires, en las localidades de San Pedro, San Nicolás, Arrecifes y Ramallo

Noticia
Trata de personas
San Pedro - Es por orden del juez Carlos Villafuerte Ruzo, quien encabeza uno de los operativos en esa zona, mientras que el otro es en la localidad bonaerense de El Paraíso. Se investiga una supuesta violación a la Ley 26.364, relacionada con ese delito. Es un operativo conjunto entre los ministerios de Trabajo de la Nación y el bonaerense.

Un establecimiento ubicado en la ciudad de San Pedro es allanado por personal de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de San Nicolás por un presunto caso de trata de personas.

El operativo lo encabeza el titular del Juzgado  Federal número 2, Carlos Villafuerte Ruzo, quien investiga una supuesta violación a la ley 26.364 relacionada con ese delito sexual.

Según informó el Centro de Información Judicial (CIJ)  hay otro allanamiento en la localidad de El Paraíso, en cercanías de la ciudad de Ramallo, por el mismo motivo, y está a cargo de efectivos de Gendarmería Nacional.

Trabajo esclavo en campos
San Pedro - Las empresas trasnacionales de granos Nidera y Southern Seeds Production SA (SSP) mantenían encerrados a 130 trabajadores, y a otros 69, respectivamente –incluyendo adultos, adolescentes y niños–, en condiciones de servidumbre y en clara violación a los derechos humanos básicos y laborales, en establecimientos rurales de San Pedro, a poco más de cien kilómetros al oeste de esta capital.

Esos casos se descubrieron por la denuncia de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), que publicó en estos días el periodista y escritor Horacio Verbitsky.

San Pedro
Eran en total 189 personas que fueron detectadas en condiciones laborales infrahumanas en campos de la localidad de San Pedro, provincia de Buenos Aires.

"Se encontraron 120 personas trabajando en condiciones de esclavitud, entre ellos niños y mujeres, en un campo de Ramallo, como consecuencia de un allanamiento que realizó la Fiscalía Federal de San Nicolás, a cargo de Paula Moretti", comunicó el titular del gremio de los judiciales.

Durante esta semana se descubrieron casos similares durante operativos judiciales que detectaron 189 santiagueños en "condiciones laborales infrahumanas" en campos de San Pedro, también en la zona norte de la provincia de Buenos Aires.

San Nicolás
El 4 de enero  el titular de la UFI número 6 de San Nicolás, el fiscal Rubén Darío Giagnorio, allanó la estancia “La Luisa”, pocos días después de llegar a la tapa de los diarios con el procedimiento en una finca contratada por la empresa Nidera S.A., en el mismo pueblo bonaerense.

En ambos procedimientos, se liberó a más de doscientas personas  que estaban reducidas a la servidumbre. Todos habían sido traídos engañados desde su provincia, según revelaron fuentes judiciales. El fiscal caratuló la causa como delito conexo a la trata de personas.

Ramallo y Arrecifes
La Justicia intervino ante una denuncia de la UATRE. Había 500 trabajadores santiagueños en "pésimas condiciones" en campos de maíz, en el Norte bonaerense.

Quinientos trabajadores provenientes de Santiago del Estero fueron hallados en "pésimas condiciones de salubridad" en campos de maíz de las localidades de Ramallo y Arrecifes.
En esa zona se detectó a un total de 546 personas, 120 de ellas en campos de las localidades de El Paraíso y Pérez Millán.

El intendente, Ariel Santalla, confirmó que los trabajadores estaban en condiciones similares a la que presentaron personas que cumplían funciones para dos firmas en San Pedro. "Mandamos asistentes sociales y personal de Bromatología para analizar el agua", precisó Santalla.

Ya encontraron a 1.000 Trabajadores rurales en condiciones infrahumanas

Estos casos se suman a los operativos realizados en los últimos 10 días, con lo que son cerca de 1.000 las personas encontradas en condiciones indignas de empleo, al punto que la Justicia investiga si pueden ser encuadradas como trabajo esclavo.

Empresa Nidera
En la empresa Nidera, denunciada además por la AFIP por evadir impuestos por más de 260 millones de pesos, de las 130 personas encerradas y en condiciones de servidumbre, 30 eran niños y adolescentes. No tenían luz ni agua, no podían salir a ninguna parte y le descontaban la comida de sus magros salarios.

Estaban alojados en camiones de chapa, en los que dormían hacinadas hasta 20 personas, trabajando más de diez horas a pleno sol, incluidos días feriados. No sabían cuál era su salario final y tampoco dónde estaban.

En el último allanamiento en SSP el magistrado interviniente ordenó la detención de uno de los dueños y de cuatro capataces, mientras que el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires clausuró el establecimiento.

Estos casos se enmarcan además con el delito de trata de personas en establecimientos rurales, cuya investigación encabeza desde diciembre pasado el fiscal de San Nicolás, Rubén Darío Giagnorio.

El magistrado determinó que los trabajadores son traídos bajo engaños por una empresa intermediaria, (terrcerizadas) y se les mantiene en condiciones de esclavitud.

Southern Seeds
En Southern Seeds para dormir contaban con unas 30 literas viejas dentro de una carpa de lona que debían compartir.

Además, no tenían baños ni luz. El agua para bañarse la trasladaban en botes de agrotóxicos. “Si alguno se escapaba nos decían que lo iban a pagar todos”, dijeron las víctimas.
Ante esta realidad el ministro de Trabajo provincial, Óscar Cuartango, estimó que la situación descubierta – que se extiende a otros establecimientos agrícolas– rozaba lo que se considera jurídicamente crimen de lesa humanidad.

Modelo neoliberal
Las condiciones de trabajo en las zonas rurales han sido consideradas siempre las más injustas y miserables. Pero esto se agravó en los años 90 cuando la implantación del modelo neoliberal produjo desempleo masivo y un avance de grupos de grandes y medianos productores en todo el país sobre las tierras de los pequeños productores y las comunidades indígenas.

Los ministerios argentinos de Trabajo y Desarrollo Social advirtieron en estos últimos años sobre esa situación, de la que nunca hablaron las cuatro entidades rurales, que mantuvieron al país en vilo al comenzar el año 2008, cuando se negaron a pagar un impuesto sobre las millonarias ventas de soja al exterior.

En esos momentos,  mantuvieron cortes de carreteras y paros indefinidos,  mientras que en varios  establecimientos dedicados a su misma actividad seguían trabajando los peones contratados en forma irregular y en condiciones de esclavitud.
Los 90` y el campo

En los años 90 comenzaron a descubrirse cómo se utilizaba el trabajo esclavo en varias fincas o en fábricas textiles y otras en esta capital. Incluso hubo incendios en talleres de costura que provocaron víctimas fatales. “Las penas para los responsables de este tipo de delito van de tres a 15 años de prisión”, explicó el fiscal Giagnorio.

Latinoamérica
En Brasil el gobierno dice que hay entre 25.000 y 40.000 personas en trabajo esclavo -un tipo de trabajo forzoso que se da en lugares aislados de la selva amazónica. El gobierno no descarta otros tipos como trabajo forzoso en talleres en Sao Paulo. En la selva de Perú hay entre 20.000 y 45.000 esclavos, en Bolivia un poco más y en Paraguay hay entre 8.000 y 10.000.

La mayoría de las víctimas del trabajo forzoso  son mujeres y niños, mientras que hace unas décadas eran sobre todo hombres. Cuando la OIT firmó el segundo convenio contra el trabajo forzoso en 1957, la preocupación era el trabajo exigido por los gobiernos, por los gulags y los campos de concentración. Ahora, en el 80% de los casos, los responsables son agentes privados.

La trata de personas
La trata de seres humanos afecta a entre 600.000 y 800.000 personas cada año en el mundo, el 80% de las cuales son mujeres y niñas, según denunciado la organización humanitaria Proyecto Esperanza con motivo de la celebración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Según la organización, la trata “es una realidad de violencia que sitúa a mujeres y niños en condiciones de explotación y servidumbre tales que Naciones Unidas lo considera una forma de esclavitud moderna”.

Entre las causas que propician la trata de mujeres, destacan la desigualdad en el acceso a educación y formación de niñas frente a niños, la discriminación en el mercado laboral, la violencia intrafamiliar, la violencia en la pareja o los matrimonios forzados, “situaciones de las que las mujeres intentan huir buscando oportunidades”.

Muchas mujeres, salen de sus países o provincias tratando de huir de condiciones de pobreza y violencia para mejorar sus condiciones de vida y caen en manos de redes o personas que trafican con ellas y las “transportan y ubican en diferentes lugares, donde las someten a una explotación (en la prostitución, el servicio domestico, la agricultura, la mendicidad) que viola sus Derechos Humanos.

Todo estado que haya aceptado el protocolo de Palermo, el convenio de la ONU, sobre el crimen transnacional organizado, se le impone la obligación de prestar máxima  atención a las distintas formas de explotación de los seres humanos en el siglo XXI, donde las poblaciones más golpeadas son  siempre los  sectores vulnerables y pobres, que se ven obligados a realizar actividades económicas para beneficio de sectores que lucran con sus vidas.

De esta manera, es central  reconocer las formas del trabajo forzoso moderno, sus consecuencias y los instrumentos que se utilizan para llevarlos a cabo. El estado debe tomar determinadas medidas para prevenir y sancionar este tipo de crímenes como así también, la ayuda a la víctima.

Es importante no perder de vista que la Trata de personas es un delito contra los derechos humanos y es considerada una forma moderna de esclavitud, la esclavitud del siglo XXI.  Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos.

Por lo tanto,  no basta con que los Estados se limiten a sancionar el trabajo forzoso como delito, es necesario  el enjuiciamientos a los responsables, pero además, es central  subsanar los aspectos estructurales  que favorecen a  determinados sectores, ya que  se enriquecen con estas modalidades de esclavitud contemporánea, que lleva a los peores vejámenes a cualquiera de sus víctimas.

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