INFOANPRESS
Miercoles 18 de Julio de 2018
Agrandar Fuente Reducir Fuente Cambiar Tamaño
Compartir Compartir Facebook twitter
Politica
Se caen algunas zonceras que Clarín quiere instalar por la elección de Catamarca
La elección a gobernador en la provincia de Catamarca es un buen ejemplo de la particular visión que un sector de la prensa tiene de la política y la cultura en general. Por el tratamiento periodístico, que ya a nadie escapa interesado y tendencioso, con el caso Catamarca se derrumban algunos mitos instalados en el imaginario colectivo. O como décadas atrás los bautizó ingeniosamente Arturo Jauretche: Zonceras Argentinas. Desde ya que Clarín hace punta en esta loca carrera de instalar zonceras y mitos que consume la clase media.

Noticia
La elección en Catamarca es el 13 de marzo. Los dos candidatos con chances, dado el fuerte bipartidismo, son el actual gobernador, un ex radical K, Eduardo Brizuela del Moral y la candidata K por el PJ, la senadora nacional Lucía Corpacci. Por ahora, Ramón Saadi ni Luis Barrionuevo dan señales de presentarse, lo cual abre una tibia esperanza a la Casa Rosada. Con estos dos personajes, nunca se sabe qué puede pasar.

En el ambiente político se sabe que en Catamarca, en la medida que Saadi o Barrionuevo tengan presencia, el PJ difícilmente tenga alguna esperanza de recuperar la provincia. Esto lo sabe Clarín, la clase política catamarqueña y todo el país. Por eso no sorprende que el Grupo inflame al sindicalista, al que curiosamente protege: le sirve a la estrategia de asestarle derrotas al kirchnerismo.

El primer mito instalado es ese: Barrionuevo, de aquel inimputable creador de frases célebres y salpicado de cuanta corrupción esté dando vuelta, Clarín trata de convertirlo en un político serio y hasta inmaculado, tanto a él como a su esposa Graciela Camaño, quien a punto estuvo de ser galardonada con el “Clarín de Oro” por la piña que le dio al diputado K, Carlos Kunkel.

El segundo mito está relacionado con las reelecciones. Brizuela del Moral va por segunda reelección, y depende de quien sea el actor las reelecciones en cargos públicos son buenas o malas. Si los zares del conurbano bonaerense, la mayoría de ellos del PJ, lo intentan, es negativo para la política. El legendario Manuel Quindimil, quien ganaba las elecciones en Lanús nunca por menos del 60% de los votos, era demonizado por la prensa libre.

Ese ejemplo contrasta con las reelecciones a perpetuidad del “Japonés García” en Vicente López, o la herencia recibida en San Isidro por Gustavo Posse, hijo de Melchor, quien fue intendente desde los tiempos de Arturo Frondizi, salvo en las dictaduras.

Con Catamarca, al tratarse de Brizuela, un gobernador no PJ y K, que intente un tercer período es bueno.

El tercer mito está relacionado con la minería. De un tiempo a esta parte, una campaña de desprestigio hacia la minería se instaló en los medios de la Capital Federal, dado el impacto ambiental y que el uso de cianuro para separar los metales de las piedras contamina ríos, envenena a las poblaciones y produce malformaciones congénitas en los recién nacidos.

Si bien los activistas supuestamente ecológicos nunca presentaron un ejemplo de esas mortíferas consecuencias, está instalado que quien defienda a la minería es pasible de ser sospechado de corrupto. Fernando Pino Solanas es un hábil prestidigitador en estas lides de encastrar gente. Y Clarín es un medio experto en condenar hasta a inocentes.

Fíjese que en la discusión por la Ley de Protección de los Glaciares, y a raíz del veto de Cristina K a la ley del Congreso, un manto de sospecha se tejió en torno a una supuesta componenda entre la jefa de Estado y la multinacional canadiense Barrick Gold.

Pero Brizuela del Moral es un defensor de la actividad minera, y no por eso es un gobernador corrupto y comprado por las empresas. Lo que sucede es que la minería es la única y hasta exclusiva actividad que le permite ingresos a la provincia. Claro, este argumento exculpa al gobernador de signo radical pero no a otros. Clarín ni mención hace de la defensa a la minería de Brizuela. Y es más: según las encuestas, el gobernador renueva galones por cuatro años más. Vale decir que en la Capital Federal se pondrá demonizar a la minería pero otra situación y otra es la opinión en Catamarca.

Clarín dice que a la candidata K, Lucía Corpacci la bautizaron “la Cobos de Brizuela”, porque la actual senadora fue su compañera de fórmula hace cuatro cuando había romance entre radicales K y la Casa Rosada. Brizuela se alineó con el “voto no positivo” de Julio Cobos y dignamente Corpacci renunció a la vice, cosa distinta a lo que está haciendo el vicepresidente, que se aferra al cargo cual balsa tras un naufragio.

Es decir que el último mito instalado por Clarín es que el gesto de Corpacci es impugnable, en cambio el de Cobos es elogiable. Si Discépolo viviera!!!!

La malicia de Clarín se completa con la afirmación que Cristina Kirchner tiene una imagen positiva del 70% en Catamarca y que los candidatos K van a potenciar su presencia. Si a la presencia de la jefa de Estado se le añade la adhesión de Barrionuevo a la lista K y que Saadi, aseguran, no presentaría en estrategias con los K, cae de maduro que el sindicalista sabe que es un “piantavotos”: sería más coherente que el gastronómico apoyara a Brizuela del Moral.

Agrandar Fuente Reducir Fuente Cambiar Tamaño
Compartir Compartir Facebook twitter