INFOANPRESS
Sabado 23 de Junio de 2018
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Politica
Por los negocios y por Cristina K, Magnetto es ridículamente defensor del sindicalismo
Cuesta entender la toma de posición del “Cártel mediático” frente al sindicalismo argentino. Desde este portal se hizo hincapié, en notas anteriores, en que el periodismo es vocero y defensor del sistema capitalista: basta con ver los anuncios publicitarios que financian a la prensa. Nada malo tiene que la prensa adscriba al sistema, al fin y al cabo se trata de ganar dinero, aún expensas de claudicar ante la información y el rol de servidor público. Frente al caso Venegas, el “Cártel” cambió abruptamente. Es decir que, según sea el caso, hay sindicalismo bueno y malo. Un maniqueísmo peligroso, que sólo puede practicarlo un periodismo superficial y amateurs.

Noticia
Clarín, en su edición dominical, sorprendió a sus lectores con una entrevista al titular de la UATRE, Gerónimo Momo Venegas, tras ser excarcelado por el juez Norberto Oyarbide en la causa que investiga por los medicamentos adulterados. Cobros indebidos, pacientes fantasmas y troqueles de remedios fraguados, etc. Venegas dijo que “vienen por el sindicalismo”. Hace alusión a un siniestro plan del gobierno K que en la realidad no se compadece: estos mismos medios de prensa cuestionan al gobierno por su complacencia ante los gremios a la hora de fijar las pautas salariales.

La moraleja es que cualquiera que sea supuestamente víctima del gobierno K, es inocente y un detenido político. Incluso Venegas, al que no se le cuestiona ni siquiera la falta de sensibilidad humana por las prácticas que llevan adelante multinacionales que redicen al servilismo a sus propios trabajadores rurales.

Que sea Clarín el defensor de Venegas y difunda esa supuesta intención de liquidar a los sindicalistas, causa gracia. Hace 10 años que el CEO de Clarín no permite la agremiación sindical en el diario, en Ole y La Razón. Los gremios en Canal 13 son perseguidos y no consiguen para defenderse de los atropellos del Grupo un centímetro de papel impreso en estos mismos diarios que defendieron a Venegas.

En Infoanpress.com ya dijimos que el Grupo Clarín carece de autoridad moral y ética. No está en condiciones de denunciar ni acusar a nadie, en la medida que siga al margen de la ley. Además de las prácticas antisindicales, no cumple con la Ley ni respeta a las instituciones, defrauda a los jubilados con negocios con las ex AFJP estafa al Estado en Papel Prensa, arrasa con cualquiera que sea una amenaza al poder hegemónico de la dupla Noble-Magnetto, oculta la identidad de los herederos de Ernestina y el principal vicio del Grupo es tergiversar, manipular y mentirle a sus lectores. Clarín es un pulpo cuyos tentáculos llegan a todos lados y con poder de daño.

La causa conocida como la “mafia de los medicamentos” lleva más de tres años. La ex ministra Graciela Ocaña fue quizás la impulsora, la que intentó desmantelar una mafia sindical que se beneficiaba de los aportes que la superintendencia de Servicios de Salud les hacía a través del APE (Administración de Prestaciones Especiales) para financiar la atención a afiliados sindicales de enfermedades complejas: HIV, cáncer, etc, que no cubren las obras sociales sindicales.

El presupuesto involucrado es de 1000 millones de pesos anuales y la denuncia y la investigación judicial indica que las obras sociales sindicales inventaban pacientes, adulteraban medicamentos con troqueles apócrifos para cobrar de la Superintendencia una cobertura de salud que nunca existió. Por esta causa, Juan José Zanola está en prisión: al ex titular de la Asociación Bancaria no lo defendió ni el Grupo ni la prensa en general.

Oyarbide había declarado que tiene en la mira a más de 50 obras sociales sindicales, sospechadas de esas prácticas, que podría estar relacionada con el triple crimen de general Rodríguez a Forza & Cía. La participación de empresarios y droguerías los cuales algunos de ellos –Néstor Lorenzo- aportaron dinero a la campaña de Cristina K en las presidenciales del 2007. El recaudador fue Héctor Capaccioli, al frente entonces de la Superintendencia de Salud, procesado dos veces por el juez en esta causa por malversación de fondos públicos.

Son más de 50 obras sociales investigadas. Es natural y hasta lógico que el jefe de la CGT, Hugo Moyano –también en la mira- haya emitido un documento de respaldo de Venegas, de quien es amigo. La defensa corporativa sindical es la reacción a la que pueden echar mano y en la que quedó entrampado Clarín.

¿Cómo se entiende que el Grupo que defiende intereses anti-sindicales e impide la actividad gremial en sus empresas, termine coincidiendo con Moyano a quien acusa reiteradamente de patotero y de ser uno de los males argentinos?

El negocio agropecuario tiene sus bemoles, en los que se confunden el concepto de patrón, peón, sindicato, empresas cuya máxima expresión con las expoferias que financian Clarín y La Nación.

Vale la pena recordar que el segundo del Grupo, José Aranda, tiene un emprendimiento arrocero y sojero parado por la Corte Suprema de Justicia en la provincia de Corrientes con el magnate George Soros, por la que se proponen inundar miles de hectáreas con las consecuencias de un fuerte impacto ambiental y cambios en el curso de los ríos. Para ser más rigurosos Venegas y el Grupo Clarín se sientan a la misma mesa.

Los intereses agropecuarios del Grupo son fuertes: no se dedica solamente al negocio periodístico, sino que usa el periodismo en defensa de los intereses comerciales.

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