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Miercoles 19 de Septiembre de 2018
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Politica
La coherencia de la SIP ante todo: ratifica vocación autoritaria, golpista, elitista e inmoral
Que la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) haya designado al director de La Nación, Bartolomé Mitre, director ejecutivo no es sorpresa para nadie. Por encima de todo lo nefato que ha sido la SIP para el periodismo, a la institución no se le puede negar coherencia ideológica. Como instigadora de golpes militares en Latinoamérica, como defensora de cuanta violación a los derechos humanos que haya en la región, en cuanto acto fraudulento y latrocinios en los que las empresas periodísticas están envueltas, está bien que Mitre –de triste protagonismo en la dictadura militar- los represente.

Noticia
La SIP reúne a los dueños y patrones de las empresas periodísticas. Son los que deciden si apoyan o esmerilan gobierno, preferentemente de signo nacional y popular. Las empresas se sienten cómodas con gobiernos –si es posible una dictadura- corruptos, que empobrecen a sus países dejándolos endeudados y con altas tasas de desocupados.

Eso son los gobiernos que la SIP apoya y alienta, y no los denuncia que violan la libertad de expresión, porque esos gobiernos no necesitan hacerlo: la complicidad y la coherencia ideológica los lleva a la autocensura, a apoyar las medidas elitistas que toman, a tergiversar y manipular informaciones que con el tiempo resultan nocivas al bienestar general y al sentido social comunitario.

No sorprende entonces que Mitre sea el nuevo director de la SIP, envuelto en pompas falsas como las que describe La Nación: “En una carta dirigida al doctor Mitre, fechada el 11 de este mes, el director ejecutivo de la SIP, Julio E. Muñoz, informa: "En nombre de la Comisión de Nominaciones de la SIP, tengo el gran gusto de informarle que usted ha sido designado secretario de la SIP. Felicitaciones por tal honor". Empalaga tanta hipocresía.

El cargo le cae a Mitre como anillo al dedo. Cabe recordar que el director de La Nación ha sido denunciado por el gobierno nacional de cómplice de la dictadura en la apropiación ilegal de Papel Prensa, por la que la familia Graiver fue secuestrada, torturada e incitada al exilio.

Lidia Papaleo, viuda de Graiver y hermana del periodista Osvaldo, en la presentación judicial cuenta que Mitre junto al entonces contador de Clarín, Héctor Magnetto, y el desaparecido Peralta Ramos (La Razón) participaron activamente junto a los militares para despojarlos de la empresa proveedora de papel para diarios, cuyo dueño era David Graiver, entre otros socios.

La viuda contó el encuentro que tuvo lugar en el edificio de La Nación, frente a la Plaza Italia, en el bajo de la avenida Leandro N. Alem, cuando todos los pisos eran ocupados por los descendientes del general Mitre.

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