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Jueves 20 de Septiembre de 2018
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Economia
Brasil pone trabas al ingreso de automotores y autopartes: afecta el 50% de las exportaciones argentinas
Las diferencias comerciales con Brasil han sido en los últimos años motivo de numerosas reuniones entre ministros de ambos países. Pero esta vez Brasil tomó la medida más dura: frenó los envíos argentinos de automotores, autopartes y neumáticos a su mercado. Para peor, la resolución brasileña fue impuesta mientras la mercadería se encontraba en tránsito, por lo que ahora en la Aduana del país vecino se encuentran detenidos 2700 vehículos. El problema pasa a ser de envergadura, ya que este recorte afecta el 50% de las exportaciones argentinas.

Noticia
El gobierno brasileño implementó ayer de manera sorpresiva restricciones al ingreso de automotores, autopartes y neumáticos a su mercado. La medida es para todos los países, pero el destinatario evidente es Argentina, y así lo interpretó el gobierno nacional. Esta decisión de la administración de Dilma Rousseff suma un nuevo capítulo a la polémica desatada el día anterior a partir de la carta que el ministro brasileño de Comercio, Fernando Pimentel, envió a su par argentina, Débora Giorgi, quejándose por la administración del comercio externo que aplica el país. Pimentel sostuvo que no se trató de una represalia contra la Argentina.

Sin embargo, la medida fue impuesta mientras la mercadería se encontraba en tránsito, lo que implicó un intempestivo cambio en las reglas de juego. En la Aduana del país vecino se encuentran detenidos 2700 vehículos de las marcas General Motors, Toyota y Mercedes Benz. La ministra de Industria advirtió que la aplicación de estas licencias afectará al 50 por ciento de las exportaciones al país vecino. Un emisario del gobierno brasileño vendrá la próxima semana a Buenos Aires para tratar el tema.

“Este tipo de comportamiento atenta contra el diálogo natural de los dos socios mayoritarios del Mercosur y, fundamentalmente, afecta el compromiso que asumieron las dos presidentas de equilibrar la balanza comercial bilateral y lograr una industrialización armónica entre ambos países”, disparó Giorgi, dejando en evidencia la consternación que provocó la medida brasileña en el gobierno argentino.

La carta de Pimentel llegó anteanoche. Allí le solicitó a la ministra que “adopte las medidas necesarias para que se cumpla lo que combinamos al inicio del año”. El funcionario sostiene que la Argentina incumplió los compromisos de plazos límite para aprobar las licencias de importación. Los reclamos partieron de los productores de pastas, dulces y chocolates brasileños, que perdieron contratos por la falta de certificados sanitarios.

Según un estudio de la Federación de Industrias del estado de San Pablo –equivalente a la Unión Industrial Argentina–, el sector de chocolates y dulces perdió 5,2 millones de dólares y el de pastas y galletas, 800 mil dólares por la cancelación de contratos y costos extras en el almacenaje. Pimentel también advertía que esperaría “hasta el fin de semana para ver si hay algún cambio”. Sin embargo, no lo hizo: el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior brasileño aprobó la implementación de licencias no automáticas para la liberación en los puertos y pasos de frontera de los vehículos automotores, autopartes y neumáticos.

La información se conoció por un diario económico brasileño, que asegura que se encuentran detenidos 67 camiones con autos y piezas. Desde la cartera que conduce Giorgi precisaron que alcanza a 2700 la cantidad de automóviles que no lograron pasar por la Aduana a través de los canales habituales. “Los autos salieron de acá con la aprobación de licencias automáticas, que es un simple registro, y al arribar a Brasil les pidieron las no automáticas, que tardan por lo menos sesenta días; o sea que les cambiaron las reglas de juego en pleno viaje”, señalaron a este diario desde Adefa, la cámara de terminales automotrices radicadas en Argentina.

El ministro brasileño negó que se trate de una represalia. “Están usando la palabra equivocada. Represalia es una cosa complicada de hacer, por ahora sólo estamos observando. Las medidas adoptadas en las aduanas fueron tomadas contra varios países”, respondió Pimentel. La restricción también impacta, aunque en mucho menor medida, a Corea del Sur, China y México. La Organización Mundial del Comercio (OMC) impide la aplicación de licencias no automáticas para un determinado país de origen, en este caso de la Argentina, por lo que el argumento de Pimentel es una formalidad. Giorgi aseguró que fue informada de la medida por el sector privado automotor. “Cuando Argentina aplicó en febrero pasado 200 posiciones nuevas en licencias no automáticas, el gobierno nacional lo informó a su par brasileño diez días antes del anuncio oficial y la medida recién entró en vigencia 30 días después”, protestó la funcionaria. “Incluso mantuvimos canales fast track para algunas autopartes brasileñas”, agregó un colaborador de la ministra.

De mantenerse firme, se trataría de la primera medida de salvaguarda que adopta Brasil frente a la Argentina por pedido de industriales del país vecino. “No pueden hacer semejante movida por 5 millones de dólares, frente a un comercio bilateral de 6500 millones”, señaló una fuente de Economía. En el Palacio de Hacienda especulaban anoche con que se trata de una jugada para generar incertidumbre en el empresariado y frenar el proceso de arribo de inversiones de las terminales a la Argentina que se viene exhibiendo en los últimos meses. La medida afectará el 50 por ciento del total del comercio bilateral, en especial desde un sector que históricamente es deficitario para la Argentina.

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