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Martes 22 de Agosto de 2017
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Politica
105: Abuelas de Plaza de Mayo anunció una nueva restitución de la identidad
El organismo de DDHH, Abuelas de Plaza de Mayo, anunció la restitución de la identidad de Laura Reinhold Siver, hija de un matrimonio secuestrado en agosto de 1977 en el oeste del Gran Buenos Aires y llevado al centro clandestino de detención que funcionó en la ESMA. Ella es la número 105 que pudo recuperar su historia, aún se estima que existen 400 adultos que viven con su identidad fraguada

Noticia
En conferencia de prensa en la sede de la asociación, su titular, Estela de Carlotto, señaló que "fue Laura la que se acercó a Abuelas" y destacó que las restituciones "son posibles por la cooperación entre nuestra organización, los sobrevivientes de los centros clandestinos y el Estado".

"Felizmente Laura, que siempre tuvo dudas sobre su identidad, accedió a realizarse voluntariamente los análisis de ADN en el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) en junio de este año, a través de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI)", relató Carlotto.

El martes último, "el BNDG informó a la CONADI que la joven incluye en un 99% en la familia Reinhold-Silver", dijo la titular de Abuelas en la rueda de prensa que ofreció junto a familiares de Laura, sobrevivientes, miembros de organismos de derechos y el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde.

Los padres de Laura, Susana Siver y Marcelo Reinhold, fueron secuestrados el 14 de agosto de 1977 en Haedo, oeste del Gran Buenos Aires, y llevados a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).

Según testimonios, Susana, que en el momento del secuestro llevaba unos cuatro meses de embarazo, dio a luz en cautiverio en febrero de 1978 en el Hospital Naval, donde le practicaron una cesárea.

La hija de los desaparecidos Marcelo y Susana fue inscripta después como propia por un matrimonio de civiles que la crió pero "nunca se acercó a Abuelas" a diferencia de Laura, respaldada en cambio por su esposo, dijo Carlotto.

Un archivo para mi historia
Las Abuelas de Plaza de Mayo se plantearon en 1998 "el objetivo de que los nietos que fueran recuperando la identidad pudieran conocer a sus padres desaparecidos a partir de los testimonios, fotos, videos, documentos y libros" y así "reconstruir a sus papás para que pudieran además reconocerse en sus historias".

Este es el trabajo del Archivo Biográfico Familiar cuya misión es "reconstruir la historia de vida de los desaparecidos cuyos hijos, nacidos en cautiverio o secuestrados junto con sus padres, fueron apropiados durante la última dictadura militar".

Según informó el "Mensuario" de las Abuelas, recientemente en la sede de la Asociación, se les entregó el archivo a seis nietos restituidos y hermanos.

En acto, el nieto restituido Ezequiel Rochistein Tauro, señaló que "del lado de mi familia materna tengo a mi abuela y a mi tía y estuvimos hablando un montón, pero del lado paterno no tengo a nadie, por lo que va a ser un buen material para conocerlo más".

En tanto, Matías Espinosa Valenzuela, quien recibió la caja en manos de su madre y de su media hermana, Sabrina Valenzuela Negro, también restituida, y que todavía buscan a su hermano, mellizo de ella, afirmó que "vamos a esforzarnos para encontrar hasta el último nieto, al mellizo de Sabri y a todos los que faltan".

Por su parte, Eduardo “Wado” De Pedro, que tiene un hermano desaparecido y recibió de manos de sus el archivo, recordó que "estuve secuestrado cuatro meses" y que su restitución fue porque su tía Mónica fue a Abuelas y comentó que "cuando comencé mi búsqueda personal me dediqué más a las averiguaciones políticas que a las personales por eso esto (el archivo) es algo que me hubiera gustado haber hecho".

Gabriel Cevasco, a quien su padre y su tía le entregaron la caja, destacó el trabajo del Archivo y sostuvo que "estoy ansioso de ver todo esto, que pesa bastante. Debe haber un buen material".

En tanto, Andrés La Blunda Fontana, junto a su tío, contó que "en la reconstrucción de mi historia y mi identidad se dificultó mucho el reencuentro con la familia Fontana y sé que acá hay muchos testimonios y muchos relatos que van a permitir construir mi propia biografía".

Por su parte, Fernando Araldi Oesterheld recibió dos cajas en manos su abuela Elsa Oesterheld, a quien la dictadura le arrebató a su marido Héctor, sus cuatro hijas, dos yernos y dos nietos.

En ese sentido, Fernando recordó que "fui robado un mes, en San Miguel de Tucumán. Mi vieja estaba embarazada de siete meses.

En la familia buscamos a mi hermano o hermana y a un primo, el hijo de mi tía más chica que tenía 18 años. Recupero mucha historia acá, recupero muchas huellas que se quisieron tapar".

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