De acuerdo con un proyecto de ley que aprobó la Legislatura este jueves, las grúas que operan para el sistema de estacionamiento de la Ciudad de Buenos deberán priorizar los autos que obstruyen y/o entorpecen la circulación fluida del tránsito, y aquellos que tapan rampas de estacionamiento y de discapacitados.

Además, la ley elimina la posibilidad de acarreo en otros casos, como los que están detenidos en doble fila (mientras sea transitorio); vehículos pesados (ómnibus, micro ómnibus, camiones, casas rodantes, acoplados, semiacoplados y maquinaria especial) en vía pública; de entradas de locales de espectáculos públicos; frente de salas velatorias.

También se prohíbe acarrear vehículos detenidos por más de 48 horas en el mismo lugar, a los que se los puede considerar abandonados. Y además se exime del pago del acarreo a los que son removidos para llevar a cabo alguna obra o también un operativo de poda de árboles a cargo del Gobierno porteño.

La ley que se aprobó con 52 votos a favor y dos abstenciones pone por escrito algo que ya se da de hecho en las calles. Es que desde que se renovó el sistema de estacionamiento medido, en junio de este año, comenzó a priorizarse el acarreo de vehículos que obstruyen el tránsito o tapan rampas de garajes o de estacionamientos.

El ritmo de las camionetas que van a la caza de autos mal estacionados en la Ciudad de Buenos Aires contrasta con las dificultades de sus conductores, que arriban en Uber, Cabify o en taxis, el tercer gasto inesperado, que se suma al costo de $ 6.525 por el acarreo y el valor de la multa por mal estacionamiento: desde $ 5.837 a $ 17.511.

En suma, las grúas no podrán llevarse un auto estacionado en zona de parquímetros al que se le haya vencido el tiempo o no haya abonado la tarifa. Sí, en cambio, podrán ser removidos del lugar los que estén en sitios donde está prohibido estacionar, como portones de garages, rampas para discapacitados o áreas de cordón amarillo en las esquinas.

Sin embargo, cabe aclarar que por ahora esas situaciones sólo serían controladas por las grúas en las zonas aledañas a las cuadras con parquímetros que es donde operan. Se estima que cuando se construyan más playas para autos acarreados en los barrios, la amenaza de la grúa será más amplia en la Ciudad.

Desde junio, en el área central de la Ciudad, los 4.500 espacios de estacionamiento medido que antes se pagaban con parquímetros y tickeadoras funcionan con la aplicación Blinkay, que permite abonar desde el teléfono celular.

Al mismo tiempo, está en marcha la licitación para renovar el sistema de acarreo. Después de 21 años de hacerlo con contratos vencidos y prorrogados, el 1° de octubre dejaron de operar las empresas SEC y STO. Desde entonces, la Ciudad tomó el control del servicio hasta que se resuelva la licitación. ​La apertura de sobre estaba prevista par fin de octubre, pero se prorrogó.

El esquema votado por ley divide a la Ciudad en tres áreas, con dos playas de acarreo en cada una de ellas. Allí irán a parar los autos que sean levantados por obstruir el tránsito. También se tendrán en cuenta las denuncias de vecinos que pidan un servicio por tener, por ejemplo, un vehículo tapando un garaje particular.

Con el sistema que funcionó hasta ahora, esa acción era imposible de llevar a cabo. Las playas de acarreo están concentradas en el área de concesión y, por ejemplo, hace imposible que una grúa opere en barrios más cercanos a los límites porteños, como Villa Urquiza o Liniers.

Las grúas acumulaban denuncias por acarreos arbitrarios y por malos tratos a los vehículos, que sufrían roturas por la velocidad a la que eran remolcados.

Ahora, la ley pone por escrito nuevos límites en la operación. Así, la sanción que recibirán quienes no paguen el estacionamiento medido o se excedan en el tiempo recibirán como castigo una multa por mal estacionamiento, con un valor de $ $ 7.571, pero el auto ya no podrá ser removido.

El proyecto que se aprobó este jueves fue presentado por el legislador de Republicanos Unidos, Roberto García Moritán, que con Republicanos Unidos es parte del bloque oficialista. Y el tema no excluyó una disputa política con su par de Consenso Federal, Eugenio Casielles, que también se arrogó la autoría del texto.

Según pudo saber Clarín, Casielles, ligado al libertario Javier Milei presentó un proyecto en 2020, que fue archivado, y otro este año, antes que el de Moritán, que solo planteaba excluir el acarreo por el no pago del estacionamiento medido. Luego, Moritán presentó otro texto, que sumó otros límites y fue el que se aprobó finalmente. Al final de la sesión, Casielles pidió que fuera su proyecto el considerado cabecera de expediente.

“Logramos la aprobación de nuestro proyecto de ley que limita la cantidad de acarreos en la ciudad. A partir de ahora que te lleven el auto va ser la excepción y no la regla. Gracias a esto vamos a vivir un poco mejor”, expresó García Moritán.

Por su parte, Casielles afirmó: “Hoy se aprobó mi proyecto de ley para ponerle un freno a las grúas, las cuales ya no podrán acarrear autos si no están obstruyendo el tránsito. Estamos trabajando en esto desde 2020, buscando dejar de poner primero el financiamiento del GCBA por sobre los ciudadanos”.