6.3 C
New York
jueves, abril 30, 2026

Cuadernos de las Coimas: “Nunca integré una asociación ilícita”, dijo López

José López, el ex secretario de Obras Públicas del kirchnerismo, subió al estrado para declarar en el juicio del caso Cuadernos de las coimas y se defendió: “Nunca integré una asociación ilícita”, sostuvo ante los jueces y agregó: “Fui llamado a conformar un gobierno legítimo elegido por el pueblo”. Dio detalles sobre los días previos a su confesión como imputado colaborador, pero no negó sus dichos.

El ex secretario de Obras Públicas, es uno de los imputados colaboradores más importantes en el expediente judicial. En su confesión brindó detalles sobre el circuito de coimas y el conocimiento de la ex presidenta Cristina Kirchner en el mecanismo de recaudación de coimas que involucraba a empresas de obra pública.

López defendió a la ex presidenta y al ministro de Planificación, Julio de Vido. “Nunca vi a Cristina Kirchner como organizadora o jefa de una asociación ilícita ni a Julio de Vido”, sostuvo y en esa misma línea remarcó: “Nunca tuve el propósito de cometer delitos, sentí que cumplía mis funciones dentro del parámetro de la política”.

López arrancó a declarar poco después de las nueve de la mañana en el juicio a cargo del TOF 7 que está integrado por los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli y cuenta con la intervención de la fiscal general Fabiana León.

Habló durante 60 minutos y resolvió no responder preguntas de las partes ni de la fiscalía ni de la querella representada por la Unidad de Información Financiera (UIF).

En tono calmo y ayudándose con algunos papeles para su exposición, el ex funcionario kirchnerista inició su declaración de la siguiente manera: “Sin querer meterme en el contenido de la declaración de arrepentido, quiero narrar mis días previos a mi declaración como arrepentido, estaba en un pabellón aislado, con una situación familiar de total soledad”.

De esa manera inició la última de las indagatorias tomadas en este juicio que tiene a Cristina Kirchner como principal acusada: señalada como jefa de una asociación ilícita que se dedicó a la recaudación de fondos ilegales.

Su relato dio detalles de los días en prisión, donde se encontraba cumpliendo la prisión preventiva desde junio de 2016 cuando lo encontraron en el Convento de General Rodríguez intentado, sin éxito, esconder bolsos con 9 millones de dólares, relojes y armas de fuego.

“En el pabellón en el que yo estaba, donde me encontraba aislado, se escuchaba por los programas de televisión, que las sortijas se estaban agotando, que no había para todos. En esos días se estaban desarrollando las audiencias del juicio por enriquecimiento ilícito, las imágenes del Convento eran permanente y habituales en los canales de televisión. Eso me afectaba mucho”, dijo José López donde añadió que se sentía “presionado por los medios”.

Si bien explicó que él intentaba mirar lo menos posible la televisión que se encontraba en un espacio común con los demás detenidos, donde había ex funcionarios y empresarios que él conocía, “me enteraba lo que se comentaba” y dijo que esa circunstancia le resultaba “tremendamente estresante” y que todo eso fue “los días previos y posteriores a mi declaración en el juicio por enriquecimiento, por lo que decían distintos periodistas en los canales y también por lo que decían los restos de los internos en el pabellón sobre eso”.

Dos días previos al 10 de agosto, cuando debía declarar en el juicio por enriquecimiento ilícito donde terminó condenado y confirmado por la Corte Suprema, fue imputado en la causa Cuadernos, y se fijó fecha de indagatoria en el marco de dicho expediente. “Yo no sabía absolutamente nada ni había hablado con mi abogado defensor. Llegué al despacho del juez el 14 de agosto y allí conocí a mi abogado defensor y le dije que todo me llamó por sorpresa. El defensor me recomendó no declarar porque él estaba conociendo el expediente ese mismo día. Era noticia por esos días quienes declaraban como arrepentidos, alguno lograban salir de prisión”, expresó ante el TOF 7.

Fue en ese momento cuando recordó que por esos días estaba medicado con Alplax”. Concluyó después de varias horas, la audiencia del juicio por enriquecimiento ilícito y según relató José López, al concluir “se me acercó el defensor del caso Cuadernos y le explicó que ese día era la posibilidad para declarar, que más adelante no se iba a poder. Me dijo que cuente todo lo que sabía, que después se iban a corroborar mis dichos, que no tenía que mentir. Me dijeron que debía apuntar hacia arriba. Me planteó los temas y tópicos sobre los cuales necesitaba información y me sentí en la obligación de hacerlo y lo hice”.

En la declaración en el caso Cuadernos, dijo el ex funcionario, no había secretarios presentes, sólo estaba el fiscal Carlos Stornelli y la defensa oficial. Después de la confesión “les dije que no podía volver al pabellón en Ezeiza y me dijeron que me incorporara al programa de testigos protegidos”. Ese programa durante la gestión de Mauricio Macri, dependía del Ministerio de Justicia. Esperó en la Alcaidía de Comodoro Py durante varias horas hasta que se entrevistó con el funcionario correspondiente.

Comenzó allí, otra etapa respecto a la detención de José López. Esa noche dejó Comodoro Py y ya no regresó al Penal de Ezeiza. Lo trasladaron a CAVIA como parte del programa de protección de testigos, un instituto independiente a la figura del imputado colaborador. Apenas llegó a CAVIA, el ex funcionario contó que no le realizaron ningún estudio médico y que estuvo dos días sin su medicación, “en ese momento me sentí entregado”, expresó. Allí estuvo preso durante un año y cuatro meses. Después pasó a una casa de testigos protegidos que se encontraba en el Penal de Marcos Paz, custodiado por el personal del SPF.

Los días en CAVIA fueron complejos. José López contó que no había mayor luz natural y que en una pequeña conservadora, le depositaban 14 viandas con comidas, pero “en tiempos de verano, con el calor, la mayoría se echaban a perder, es decir me dieron comida en mal estado más de una vez”.

En la declaración como arrepentido hay interrupciones correspondientes a los cambios de temas. Nunca hubo ningún secretario o secretaria en el marco de la audiencia. El fiscal se iba a una sala de al lado, y a veces se retiraba con el defensor. López dijo que esas interrupciones se puede ver en la expresiones volcadas que no eran

“Por todo lo que viví, si yo me hubiera encontrado en otra situación anímica y de salud no hubiese hecho esta declaración como arrepentido”.

El ex titular de Obras Públicas también se refirió a la acusación sobre el caso Cuadernos: “Niego haber integrado una asociación ilícita, sino que fui llamado a conformar un gobierno legítimo elegido por el pueblo” y reiteró: “Nadie me vino a proponer integrar una asociación ilícita, nunca tuve intención ni voluntad de cometer delito, el ritmo de la política no siempre permite ver si esas cosas

Dijo que su integración al gabinete nacional era una continuidad del trabajo que realizó en la provincia de Santa Cruz: “Sobre mi desempeño en el gobierno provincial no hay objeciones”.

Dio una explicación respecto al quehacer diario en la gestión nacional: “El trabajo diario y el ritmo de la política, no siempre hace posible que se observen si se cruzan o no algunos límites, sobre todo cuando las decisiones se toman con el respaldo institucional. Eso me da mucha tranquilidad”.

En ese momento se refirió a la ex Presidente y sostuvo: “Nunca vi a Cristina Kirchner como organizadora o jefa de una asociación ilícita ni a Julio de Vido”, en esa misma línea remarcó, “nunca tuve el propósito de cometer delitos, sentí que cumplía mis funciones dentro del parámetro de la política”.

Después hizo una aclaración sobre uno de sus dichos en el marco de su confesión como arrepentido, “el miedo que yo manifesté que le tenía (a la ex Presidenta), tiene que ver con la forma de Cristina Kirchner de ejercer el poder y mi miedo era hacer mal el trabajo y perderlo”.

En el devenir de su indagatoria, manifestó que producto sus funciones, es “obvio que tenía canal de diálogo con funcionarios y empresarios, no era un canal para la comisión de un delito” y sobre los dichos de algunos empresarios que lo implican en el circuito que él mismo confesó como imputado colaborador, dijo: “Posiblemente presionados porque las sortijas se estaban acabando, hay declaraciones que se hilvanan con unas y otras para no repetir lo que se decía y se refuercen. Es posible que algunas declaraciones se hayan realizado para no quedar presos” y sostuvo: “Soy inocente de todos los hechos que me están imputando”.

En la declaración en el caso Cuadernos, dijo el ex funcionario, no había secretarios presentes, sólo estaba el fiscal Carlos Stornelli y la defensa oficial. Después de la confesión “les dije que no podía volver al pabellón en Ezeiza y me dijeron que me incorporara al programa de testigos protegidos”. Ese programa durante la gestión de Mauricio Macri, dependía del Ministerio de Justicia. Esperó en la Alcaidía de Comodoro Py durante varias horas hasta que se entrevistó con el funcionario correspondiente.

Comenzó allí, otra etapa respecto a la detención de José López. Esa noche dejó Comodoro Py y ya no regresó al Penal de Ezeiza. Lo trasladaron a CAVIA como parte del programa de protección de testigos, un instituto independiente a la figura del imputado colaborador. Apenas llegó a CAVIA, el ex funcionario contó que no le realizaron ningún estudio médico y que estuvo dos días sin su medicación, “en ese momento me sentí entregado”, expresó. Allí estuvo preso durante un año y cuatro meses. Después pasó a una casa de testigos protegidos que se encontraba en el Penal de Marcos Paz, custodiado por el personal del SPF.

Los días en CAVIA fueron complejos. José López contó que no había mayor luz natural y que en una pequeña conservadora, le depositaban 14 viandas con comidas, pero “en tiempos de verano, con el calor, la mayoría se echaban a perder, es decir me dieron comida en mal estado más de una vez”.

En la declaración como arrepentido -dijo López- “hay interrupciones correspondientes a los cambios de temas. Nunca hubo ningún secretario o secretaria en el marco de la audiencia. El fiscal se iba a una sala de al lado, y a veces se retiraba con el defensor”. Señaló que esas interrupciones se puede ver en “las expresiones volcadas que no eran propias de mí”.

Sobre este punto, indicó: “Por todo lo que viví, si yo me hubiera encontrado en otra situación anímica y de salud no hubiese hecho esta declaración como arrepentido”.

MÁS VISTAS