Tras el encuentro de la mesa chica del PRO en un hotel del Microcentro porteño, el jefe del bloque de diputados de este espacio, Cristian Ritondo, confirmó que los dirigentes que están en carrera para la presidencia son Patricia Bullrich, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta.

Antes de enumerar los candidatos actuales, el diputado nacional sostuvo que se generó un “mecanismo dentro del PRO para coordinar los precandidatos para que se eviten tensiones innecesarias”.

Al ser consultado por la eventual candidatura presidencial de Mauricio Macri, Ritondo respondió “nunca dijo que quería ser”.

En tanto destacó que la reunión fue muy buena, mostrando la “fortaleza” de la coalición opositora y centrado en la preocupación por la grave situación económica que atraviesa el país.

Tras el encuentro, el PRO difundió un breve comunicado titulado “Honda preocupación por la situación económica”.

“Massa no se está haciendo cargo de los cambios necesarios y ya hemos advertido y reiteramos que está construyendo una bomba hacia el futuro. Ratificamos nuestro compromiso por la unidad del PRO, y de Juntos por el Cambio para garantizar la transformación que el país necesita”, sostiene el escrito.

El desayuno fue convocado por Macri tras los ásperos enfrentamientos públicos en la disputa por las candidaturas para las elecciones del año próximo.

El ex primer mandatario intentó ordenar a los referentes, especialmente a los aspirantes a la Presidencia Bullrich y Rodríguez Larreta, quienes están enfrentados y no cejan en la dura puja por sus aspiraciones.

En tanto, por la tarde, Macri convocó a una reunión por Zoom a la totalidad de los principales dirigentes de la mesa nacional de Juntos por el Cambio, de la que participarán integrantes del PRO, la UCR y la Coalición Cívica.

“Lastiman estas cosas, tenemos que tratar de tener más tranquilidad”, ​subrayó Santilli en declaraciones a la prensa al ingresar al hotel en el que se realizará el cónclave partidario.

Los referentes de la coalición opositora encararán este martes una jornada de reuniones a doble turno con el propósito de atemperar los conflictos o acordar un modo de canalizarlos sin tanto ruido, de cara a la etapa previa a las definiciones electorales.