Las agrupaciones nucleadas en la Unidad Piquetera realizaron una protesta frente al Ministerio de Desarrollo Social, luego de la reunión con la ministra Victoria Tolosa Paz el miércoles.

Pasadas las 16.30, Eduardo “Chiquito” Belliboni, dirigente del Polo Obrero, confirmó que levantaban la marcha y que no acamparían tras una nueva reunión en la que dijo irse “relativamente conforme”.

“Veníamos a buscar la garantía de que hubiera un cronograma que en noviembre se cumpliera con la entrega en los comedores populares y se recuperara lo perdido en octubre. Hay un compromiso, vamos a ver si se cumple. Quedamos en estado de alerta”, declaró a A24.

“Y lo mismo va a ocurrir con las herramientas, que va a haber otra reunión la semana que viene para que entreguen las que estamos pidiendo. Quedan otros temas a debatir”, siguió.

Belliboni dijo que el día 22 de este mes, que se reúne el Consejo del salario mínimo, vital y móvil, irán fuertemente por esa lucha y para hacerse oír. “Así que reorientamos nuestra pelea al ministerio de trabajo”, confesó.

Los militantes del Polo Obrero, Barrios de Pie-Libres del Sur, MST Teresa Vive, entre otras, comenzaron a concentrar desde las 9 de la mañana desde tres puntos de la Ciudad, con una cabecera central en las avenidas 9 Julio e Independencia, desde donde movilizaron hasta la sede ministerial.

La 9 de Julio en el cruce con las avenidas Corrientes y San Juan el fue total por parte de los manifestantes. Además, la bajada de la autopista Buenos Aires-Plata está cerrada por la manifestación.

Las agrupaciones habían amenazado con un nuevo acampe –”un piquetazo”- frente a Desarrollo Social -ya concretaron tres en lo que va del año- luego de que se conociera el decreto 728 que firmó el presidente Alberto Fernández la semana pasada y que impide nuevas altas de planes sociales.

Sin embargo, solo se movilizaron hasta la cartera que conduce Tolosa Paz, donde permanecieron durante toda la jornada para reclamar por incumplimientos en la entrega de alimentos a comedores, mayor asistencia, entre otros puntos.

En el inicio de la jornada de protestas, el referente del Polo Obrero había cuestionado que “cambian los Ministros pero el ajuste sigue siendo el mismo” por parte del Gobierno nacional.

“No están llegando los alimentos a los comedores y eso es un límite. De los once meses del año, sólo en cinco o seis hubo comida. La comida tiene que llegar todos los meses y no puede ser sólo polenta”, señaló por la mañana Belliboni en diálogo con Metro 95.1.

No obstante, el integrante de Unidad Piquetera indicó que “el problema viene desde el Gobierno anterior y en marzo de 2020 hubo una denuncia por sobreprecios en las licitaciones y ahí se trabó todo”.

Consultado acerca de si la falta de alimentos era una cuestión generalizada o sólo afectaba a su agrupación, respondió: “A los comedores del Movimiento Evita tampoco les llega la comida, pero como sus dirigentes están sentados en sillones del Ministerio parece no molestarles tanto. Deberían estar en la calle como nosotros”.

En tanto, Trabajadores de la salud nucleados en la Asamblea de la Salud, Residentes y Concurrentes se concentraron en el Obelisco y se movilizaron luego hacia avenida de Mayo y Bolívar, sede del Ministerio de Salud de la Ciudad, donde mantendrán la “sentada de protesta”, en reclamo de una recomposición salarial.

La concentración comenzó a las 9, y es parte un plan de lucha que lleva varias semanas y que el miércoles incluyó la realización de un paro de actividades en demanda de aumento de salarios y “pedir que las concurrencias sean pagas y con ART”, según explicaron a través de un comunicado.

En las jornadas de lucha se mantienen las consignas de un “urgente aumento de salarios, con un piso de 200.000 pesos” y la “incorporación inmediata” de nuevos profesionales de la salud para los hospitales porteños.

La asamblea de residentes y concurrentes mantiene además una campaña de recolección de firmas (www.change.org/RecomposicionSalarial) que ya lleva reunidas más de 80.000 adhesiones, en la que reclama “sueldo digno para la salud pública” al plantear que, “con un sueldo de $121.000 equivalente a $340 la hora, no se llega a fin de mes”.