Informe de las concesionarias: Argentina registra un récord de ventas de autos eléctricos

Durante años, hablar de autos eléctricos en Argentina significó referirse a un segmento incipiente, con escasa oferta de modelos, precios elevados y una infraestructura todavía limitada para acompañar su desarrollo; sin embargo, ese escenario comenzó a modificarse de manera acelerada durante el último año. 

La llegada de nuevas marcas, la ampliación del catálogo de vehículos electrificados y los incentivos para la importación impulsaron un crecimiento inédito de las ventas. El fenómeno ya no pasa desapercibido dentro de la industria automotriz y plantea un nuevo interrogante: ¿está preparado el país para sostener esta expansión a medida que aumenta el número de vehículos eléctricos e híbridos que circulan por las calles y rutas argentinas?

Los números permiten dimensionar la magnitud del cambio. Entre enero y junio de 2026 se patentaron 42.105 unidades entre modelos híbridos y completamente eléctricos, una cifra que supera ampliamente cualquier registro previo y que confirma el fuerte interés de los consumidores por tecnologías que, hasta hace pocos años, ocupaban un lugar marginal dentro del sector automotor.

De acuerdo al informe de la Asociación de Concesionarios de Automotores, dentro de ese total, los híbridos continúan siendo los grandes protagonistas. En los primeros seis meses del año se comercializaron 38.245 unidades, lo que representa un crecimiento interanual del 314,9% respecto del mismo período de 2025. Los vehículos totalmente eléctricos, por su parte, alcanzaron las 3.860 unidades patentadas, registrando un incremento aún más pronunciado: un 879,7% más que durante el primer semestre del año anterior, cuando apenas se habían vendido 394 unidades.

El crecimiento también quedó reflejado en el comportamiento del mercado durante junio. Solo en ese mes se patentaron 865 vehículos eléctricos, un 33,1% más que en mayo y un extraordinario 1.630% por encima de junio de 2025. En paralelo, los híbridos sumaron 6.479 operaciones durante el mismo período, manteniéndose en niveles históricamente elevados pese a registrar una leve caída mensual del 1%.

Aunque estas cifras todavía representan una participación reducida dentro del mercado automotor argentino, la evolución resulta significativa. Durante junio, los híbridos alcanzaron una participación del 14% sobre el total de patentamientos del mes, mientras que los vehículos totalmente eléctricos representaron el 1,8%. En el acumulado semestral, los eléctricos conservaron una participación cercana al 1,4%, porcentaje que, si bien continúa siendo bajo frente a los modelos tradicionales, prácticamente multiplica varias veces el registrado apenas un año atrás.

Buena parte de esta expansión encuentra explicación en una combinación de factores económicos y comerciales. Uno de los principales fue la implementación del programa de importación con arancel cero para un cupo anual de 50.000 vehículos electrificados, medida que permitió ampliar considerablemente la oferta disponible en los concesionarios argentinos. La llegada masiva de nuevos modelos coincidió, además, con una mayor competencia entre fabricantes y una reducción en los precios de ingreso para varios segmentos.

En ese escenario, las automotrices chinas fueron las grandes protagonistas del cambio. Más de 20 marcas desembarcaron en el país durante los últimos meses con una estrategia basada en ofrecer vehículos eléctricos e híbridos con niveles de equipamiento competitivos y precios considerablemente más accesibles que los de otros fabricantes tradicionales.

El impacto de esa transformación puede observarse con claridad al analizar los patentamientos de junio, ya que 9 de los 10 autos eléctricos más vendidos del mes fueron fabricados en China, un fenómeno que evidencia cómo las nuevas marcas lograron modificar en muy poco tiempo la composición del mercado nacional.

El liderazgo absoluto quedó en manos del BYD Dolphin Mini, que patentó 481 unidades durante junio y se consolidó como el vehículo eléctrico más exitoso del mercado argentino. Detrás aparecieron el BYD Yuan Pro, con 123 unidades, y el BAIC EU5, con 106. El Chevrolet Spark EUV ocupó el cuarto lugar con 51 patentamientos, seguido por el JMEV Easy 3 y el ARCFOX T1, ambos con 21 unidades. El ranking se completó con el Geely EX5, Volvo EX30, ARCFOX T5 y Great Wall ORA 03.

No obstante, el verdadero dominio de BYD se aprecia al observar el acumulado anual. Durante el primer semestre, la automotriz china comercializó 2.886 vehículos eléctricos, muy por encima de Chevrolet, que alcanzó apenas 219 unidades, y de JMEV, con 148. Entre los modelos, la diferencia resulta todavía más marcada: el Dolphin Mini acumuló 2.178 patentamientos, casi triplicando al segundo vehículo más vendido, el propio BYD Yuan Pro, que registró 708 operaciones.

La velocidad con la que BYD logró posicionarse constituye uno de los fenómenos más llamativos del año. A menos de 12 meses de su desembarco en Argentina, la compañía ya integra el grupo de las 10 marcas con mayores ventas del mercado nacional y domina ampliamente el segmento eléctrico gracias a una estrategia centrada exclusivamente en vehículos electrificados, tanto híbridos enchufables como completamente eléctricos.

Cabe señalar que el crecimiento del mercado argentino no depende exclusivamente de los vehículos 100% eléctricos. De hecho, la mayor parte de la expansión corresponde a los híbridos en sus distintas configuraciones, una categoría que combina motores de combustión con propulsión eléctrica y que continúa siendo la principal puerta de entrada hacia la electromovilidad para muchos consumidores.

Dentro de este segmento, Ford volvió a ubicarse al frente del ranking mensual gracias al desempeño del Territory Hybrid, que registró 836 patentamientos durante junio y se convirtió nuevamente en el híbrido más vendido del país. Toyota mantuvo una fuerte presencia mediante el Corolla Cross Hybrid y el Yaris Cross, mientras que BYD continuó escalando posiciones con los modelos Atto 2 y Song Pro.

El acumulado del semestre muestra un escenario competitivo, aunque con algunos liderazgos consolidados. El Ford Territory Hybrid encabeza las ventas con 4.885 unidades, seguido por el Toyota Corolla Cross Hybrid, con 4.079, y el BAIC BJ30, que alcanzó 3.691 patentamientos. Más atrás aparecen el BYD Atto 2, el Song Pro, el Toyota Yaris Cross, el Chevrolet Captiva PHEV, el Chery Tiggo 7, el Haval H6 y el Haval Jolion.

Si el análisis se traslada a las marcas, Toyota continúa liderando el segmento híbrido con 8.406 unidades comercializadas durante el semestre. En tanto, BYD ya ocupa el segundo lugar con 5.363 vehículos y Ford aparece inmediatamente detrás con 5.193, una diferencia que refleja la velocidad con la que el fabricante chino continúa ganando participación dentro del mercado argentino.

El avance de estas nuevas marcas también modificó el equilibrio histórico del sector. Mientras fabricantes como BYD, BAIC, Chery, Haval, MG y Changan incrementaron considerablemente sus ventas, otras compañías que hasta hace pocos años lideraban la electrificación comenzaron a perder protagonismo. Renault, BMW, Volvo y Coradir registraron caídas superiores al 80% en algunos segmentos, incluso en un contexto donde las ventas totales de vehículos electrificados continúan creciendo a tasas inéditas.

Más allá del efecto estadístico generado por la incorporación de nuevos modelos, la evolución del mercado también refleja un cambio en las preferencias de los consumidores. El menor costo operativo, el ahorro en combustible, la reducción del mantenimiento mecánico y una oferta cada vez más amplia de vehículos impulsan el interés por tecnologías que, hasta hace poco, eran consideradas una opción exclusivamente de nicho. 

¿Está preparada la infraestructura para acompañar el crecimiento?

El fuerte aumento de las ventas plantea un desafío que hace apenas unos años ocupaba un lugar secundario dentro de la industria. Y es que si hasta hace poco la principal barrera era la escasa oferta de modelos, hoy la conversación comienza a desplazarse hacia otro aspecto igual de importante: la posibilidad de recargar los vehículos con facilidad, tanto en las ciudades como durante los viajes de media y larga distancia.

En ese sentido, la red de carga argentina viene mostrando una expansión sostenida. Actualmente existen más de 260 puntos públicos distribuidos en 19 provincias, mientras que, si se suman los cargadores instalados en shoppings, hoteles, edificios residenciales, estacionamientos y concesionarios, la cifra supera los 1.500 puntos en todo el país. El crecimiento resulta significativo si se compara con 2024, cuando la infraestructura pública rondaba los 230 puntos operativos.

Sin embargo, la distribución todavía presenta importantes diferencias geográficas. Más de la mitad de los cargadores públicos se concentran en el Área Metropolitana de Buenos Aires, donde se encuentra la mayor cantidad de vehículos eléctricos en circulación. A medida que se avanza hacia otras regiones del país, la disponibilidad disminuye y obliga a planificar con mayor precisión cada recorrido.

Pese a ello, viajar en un vehículo eléctrico dentro de Argentina ya dejó de ser una posibilidad exclusivamente urbana. En los últimos meses comenzaron a consolidarse corredores eléctricos que conectan algunos de los principales centros del país. La Ruta 2, que une Buenos Aires con Mar del Plata, cuenta con una de las coberturas más desarrolladas, permitiendo recorrer aproximadamente 400 kilómetros con puntos de carga distribuidos a lo largo del trayecto.

Algo similar ocurre sobre la Ruta 9, donde los cargadores instalados entre Buenos Aires, Rosario y Córdoba permiten completar el recorrido realizando paradas programadas. Shell también desarrolló una red de corredores eléctricos que conecta Buenos Aires con Córdoba a lo largo de unos 700 kilómetros, con siete puntos de carga distribuidos estratégicamente sobre el recorrido.

A esto se suma el corredor hacia la Costa Atlántica, de aproximadamente 400 kilómetros, equipado con cuatro estaciones de carga. Asimismo, la compañía continúa expandiendo su infraestructura sobre rutas estratégicas, como la 7 y la 14, claves para la conexión con Chile y Uruguay.

Uno de los actores que más impulsó esta expansión es YPF. La petrolera nacional instaló cargadores rápidos en estaciones de servicio ubicadas sobre los principales corredores viales, capaces de recuperar hasta el 80% de la batería en alrededor de treinta minutos, reduciendo considerablemente los tiempos de espera durante un viaje.

Al mismo tiempo, la compañía comenzó a trabajar en un proyecto que podría marcar un punto de inflexión para la electromovilidad local. A partir de una alianza con Tesla, YPF proyecta desplegar una red nacional de estaciones equipadas con tecnología de carga rápida sobre los principales corredores del país. El plan contempla inicialmente las conexiones entre Buenos Aires y Mar del Plata, Córdoba, Santa Fe y Mendoza, con la intención de extender posteriormente la infraestructura hacia el norte argentino y la Patagonia, e incluso facilitar la conexión con países vecinos como Chile, Uruguay y Brasil, donde la red de carga ya presenta un desarrollo mucho más avanzado.

La infraestructura privada también continúa creciendo. Empresas especializadas como Chargebox Net ampliaron durante los últimos meses su presencia en hoteles, restaurantes, centros comerciales, supermercados, estacionamientos y estaciones de servicio. Actualmente sus cargadores pueden encontrarse en cadenas como Carrefour, McDonald’s, Kansas, Starbucks, Sheraton, Puma Energy y distintos complejos comerciales distribuidos en varias provincias, fortaleciendo la cobertura disponible para quienes utilizan vehículos eléctricos de manera cotidiana.

Aun con estos avances, especialistas del sector coinciden en que el crecimiento de la infraestructura deberá acelerarse para acompañar el ritmo de expansión del mercado. El aumento de patentamientos registrado durante el primer semestre anticipa que cada vez habrá más vehículos demandando servicios de carga, especialmente si continúan ingresando nuevas marcas y modelos al país.

Adiciona a la infraestructura, quienes deciden incorporar un vehículo electrificado suelen comenzar a evaluar otros aspectos vinculados con el uso cotidiano, como el mantenimiento, la asistencia mecánica y el seguro de autos, ya que las coberturas disponibles evolucionan al mismo ritmo que la incorporación de nuevas tecnologías y contemplan necesidades específicas de este tipo de vehículos.

La experiencia internacional muestra que el desarrollo de la movilidad eléctrica no depende únicamente de la cantidad de autos vendidos. También requiere inversiones constantes en infraestructura, servicios y tecnología que permitan ofrecer una experiencia de uso similar o incluso superior a la de un vehículo convencional. En ese sentido, Argentina comenzó a recorrer ese camino, aunque todavía enfrenta desafíos importantes para extender la red de carga hacia regiones donde la cobertura sigue siendo limitada.

Katiuska Serrano
Redactora de contenidos de Pórtico 8

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