El gobierno del Reino Unido pidió a la FIFA que investigue a la Selección argentina luego de que varios de sus jugadores exhibieran una pancarta con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” durante los festejos por la victoria 2-1 sobre Inglaterra, en la semifinal del Mundial 2026 disputada en Atlanta.
La bandera, entregada por hinchas desde la tribuna, reavivó la disputa por la soberanía del archipiélago que Argentina denomina Islas Malvinas y Reino Unido, Islas Falkland. El reclamo territorial enfrenta a ambos países desde hace décadas y derivó en la guerra de 1982, iniciada tras la invasión ordenada por la dictadura militar argentina y concluida con la victoria británica.
El secretario de Negocios del Reino Unido, Peter Kyle, calificó la actitud de los futbolistas como “totalmente inapropiado” y sostuvo: “Espero que la FIFA lleve a cabo su investigación a fondo”.
El Código Disciplinario de la FIFA prohíbe la exhibición de mensajes que no sean apropiados para un evento deportivo, incluidos aquellos de “naturaleza política, ideológica, religiosa u ofensiva”, por lo que tanto los jugadores como la AFA podrían quedar expuestos a un expediente disciplinario. Las sanciones económicas previstas para este tipo de infracciones van de los u$s5.000 a los u$s20.000.
No sería la primera vez que el organismo actúa en una situación de estas características. En los Juegos Olímpicos de Londres 2012, el surcoreano Park Jong-woo fue sancionado con dos partidos de Eliminatorias para el Mundial 2014 tras exhibir una pancarta con el mensaje “Dokdo es nuestro territorio”, en referencia a un diferendo territorial con Japón. En ese fallo, la FIFA sostuvo que esa conducta “no puede ser tolerada”.
Tras la clasificación a la final, el defensor Lisandro Martínez fue consultado sobre el posible impacto de la pancarta en los veteranos británicos de la guerra de Malvinas. “No podíamos fallarle al pueblo argentino”, respondió el futbolista, que juega desde hace cuatro años en el Manchester United.
La rivalidad futbolística entre Argentina e Inglaterra suele estar atravesada por el conflicto por las islas del Atlántico Sur. El archipiélago, administrado por Reino Unido como territorio británico de ultramar, tiene una población de alrededor de 3.500 habitantes y se encuentra a unos 480 kilómetros de la costa argentina y a unos 13.000 kilómetros del Reino Unido.
Para Argentina, las islas fueron ocupadas ilegalmente por Gran Bretaña en 1833, mientras que Londres afirma que sus derechos sobre el territorio se remontan a 1765 y que ese año expulsó a fuerzas argentinas que intentaban establecer soberanía. La guerra de 1982 dejó 649 militares argentinos, 255 británicos y tres isleños muertos.
El conflicto coincidió con el Mundial de España 1982, en el que participaron Argentina, Inglaterra, Escocia e Irlanda del Norte. En ese contexto, las cadenas de televisión británicas decidieron no transmitir el debut del seleccionado argentino frente a Bélgica.
Durante los festejos en Atlanta, Leandro Paredes también se refirió al significado del mensaje exhibido por el plantel. “Lamentablemente es una parte triste, triste de nuestra historia. Para todos los que estuvieron en ese episodio de, te repito, de nuestra historia. Y duele. Sabíamos que también jugábamos por ellos”, expresó.
Kyle insistió además en que “la política debe estar separada del fútbol” y recordó que “el Mundial tiene como uno de sus principios centrales que la política está separada del fútbol”. “Eso ahora es un asunto para la FIFA”, agregó.





















